Ácidos grasos esenciales en los FAOD
El manejo nutricional de los Trastornos de la β-oxidación de los Ácidos Grasos (FAOD) es uno de los pilares más importantes para ayudar a prevenir descompensaciones metabólicas y favorecer un adecuado aporte energético. Un artículo científico titulado “Nutritional Management of Patients with Fatty Acid Oxidation Disorders” revisa las principales recomendaciones dietéticas utilizadas actualmente en estos trastornos metabólicos.
Evitar el ayuno sigue siendo una de las principales medidas de protección
El estudio explica que el objetivo principal del tratamiento nutricional en los FAOD es evitar que el organismo tenga que utilizar las grasas como fuente principal de energía. Para ello, se recomienda mantener una ingesta frecuente de alimentos, evitar periodos prolongados sin comer y asegurar un aporte continuo de hidratos de carbono y calorías suficientes.
Según el artículo, una dieta bien planificada puede ayudar a reducir el riesgo de crisis metabólicas y complicaciones asociadas a estos trastornos.
Los ácidos grasos esenciales también son necesarios en los FAOD
Aunque en muchos FAOD se limita el consumo de determinadas grasas, el artículo recuerda la importancia de mantener un aporte adecuado de ácidos grasos esenciales en los FAOD, especialmente omega-3 y omega-6, ya que participan en funciones fundamentales para el crecimiento, el desarrollo y el funcionamiento general del organismo.
El documento señala que, en algunos pacientes, se recomienda que los triglicéridos de cadena larga (LCT) no superen aproximadamente el 10 % de la energía total diaria. Dentro de este aporte se incluirían cantidades adecuadas de ácido linoleico (omega-6) y ácido alfa-linolénico (omega-3), manteniendo un equilibrio entre ambos nutrientes.
El uso de MCT debe individualizarse según el tipo de trastorno
El estudio también describe el empleo de triglicéridos de cadena media (MCT) como fuente alternativa de energía en algunos FAOD. Según la publicación, estos pueden representar entre un 10 y un 25 % del aporte energético total en determinados pacientes, siempre bajo seguimiento especializado.
Además, el artículo menciona que, en algunas situaciones, tomar carbohidratos, MCT o ambos antes de realizar ejercicio físico podría ayudar a disminuir el riesgo de rabdomiólisis o daño muscular relacionado con el esfuerzo. Sin embargo, también aclara que no todos los trastornos requieren las mismas recomendaciones dietéticas. En defectos de oxidación de cadena media o corta, el uso crónico de MCT puede no estar indicado.
Entre las estrategias más recientes, el artículo destaca la triheptanoína como una terapia emergente con resultados prometedores en algunos pacientes. No obstante, su utilización depende siempre de la valoración individual de los equipos especializados y de las características concretas de cada persona.
Cada paciente puede necesitar un manejo diferente según su FAOD y situación clínica
Las recomendaciones sobre ácidos grasos esenciales en los FAOD y el resto de medidas nutricionales deben entenderse siempre como información general. Cada trastorno metabólico, cada paciente y cada etapa de la vida pueden requerir necesidades diferentes.
Por este motivo, cualquier cambio en la alimentación, el uso de suplementos, la introducción de MCT o las pautas relacionadas con el ejercicio físico debe consultarse siempre con el equipo médico y nutricional de referencia, que es quien mejor conoce la situación individual de cada paciente.
La información recogida en este artículo se basa principalmente en la publicación científica “Nutritional Management of Patients with Fatty Acid Oxidation Disorders”.
La importancia del conocimiento y la visibilidad
Mejorar el conocimiento sobre estas enfermedades raras es fundamental para garantizar diagnósticos tempranos, atención especializada y equidad sanitaria. Desde la Asociación trabajamos para dar visibilidad a las personas afectadas y promover mejoras estructurales en el sistema sanitario.