Leche materna desnatada en LCHAD: una alternativa que abre nuevas posibilidades

Un nuevo artículo publicado por investigadoras y profesionales de neonatología, nutrición y enfermedades metabólicas del Hospital 12 de Octubre de Madrid abre nuevas posibilidades sobre el uso de leche materna desnatada en bebés con LCHAD.

Leche materna desnatada en LCHAD: una alternativa que abre nuevas posibilidades

El estudio publicado por Alonso-Diaz et al. (2025) describe el uso de leche materna desnatada en un bebé con LCHAD, una opción que podría ayudar a algunas familias a mantener parte de la lactancia materna en bebés con trastornos de la β-oxidación de ácidos grasos de cadena larga.

En muchos casos, tras el diagnóstico de LCHAD, la lactancia materna se sustituye por fórmulas especiales ya que la leche materna tiene un alto contenido en grasas (Barrios Saavedra, 2024). Sin embargo, en este artículo se presenta el caso de un bebé que pudo seguir tomando leche materna después de retirarle gran parte de la grasa, mediante una técnica específica, combinándola con fórmula especial y suplementos MCT (Alonso-Diaz et al., 2025).

Una opción posible también en casa

Lo más destacado del estudio publicado por Alonso-Diaz et al. (2025) es que la familia aprendió a realizar este proceso en casa utilizando una pequeña centrifugadora portátil y con la formación específica del equipo de neonatología y nutrición. Gracias a ello, pudieron mantener varias tomas diarias de leche materna durante los primeros meses de vida del bebé.

El niño presentó una buena evolución, un crecimiento adecuado y no sufrió descompensaciones metabólicas relacionadas con la enfermedad durante ese periodo (Alonso-Diaz et al., 2025).

Un enfoque que todavía necesita más estudios

Si bien, se trata únicamente de un caso clínico. Todavía se necesitan más estudios para saber en qué situaciones podría aplicarse esta alternativa de lactancia. Alonso-Diaz et al., (2025) destacan que no siempre podrá se una opción sencilla para todas las familias, ya que requiere tiempo, formación y un seguimiento especializado muy estrecho. 

Desde BOAG, creemos que este trabajo aporta esperanza y abre nuevas posibilidades para aquellas familias que desean mantener parte de la lactancia materna tras un diagnóstico de LCHAD, siempre bajo supervisión médica y nutricional especializada.

 

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